Jon Biurrun Martínez

Primer Premio del concurso “A caldo” 2001, categoría de  a 12 a 16 años.

Queremos entretenimiento

Hola, soy un chaval que vive en Tafalla, y os mando esta carta para que os hagáis esta pregunta: ¿Qué podemos hacer en Tafalla los chavales de  a  años en el tiempo que tenemos libre? Si esta pregunta la contestaríamos nosotros os diríamos que debéis hacer locales donde nos podamos divertir, sin hacer trastadas, como discotecas, cines, salas de máquinas...etc. Aquí tenéis una historia que no hubiera ocurrido si en Tafalla existieran estos lugares.

Estaba yo, como siempre, aburrido en el sofá de mi casa y al rato me llamaron mis amigos para salir. Yo les dije que sí, y a la media hora ya estábamos todos en la calle. Estuvimos hablando de que esta ciudad es una lata, por que no tiene ningún lugar entretenido. Al rato decidimos ir a ver una casa abandonada que se encontraba junto a los pinos. Encontramos cosas muy interesantes. Poco después nos dio por romper los cristales de la casa. Lo estábamos pasando bien, pero a los cinco minutos se nos acabó la diversión, por que al parecer algún vecino llamó a los municipales, ya que aparecieron sin más ni más. Tuvimos suerte por que no nos cogieron. Más tarde decidimos ir a pescar cangrejos, pero teníamos un problema: no era época de veda. En ese momento nos dio igual, pero de repente.... ¡Otra vez los municipales! Esta vez no teníamos escapatoria y claro, nos cogieron. Nos llevaron al Ayuntamiento, nos pidieron nuestros nombres, los de nuestros padres, el teléfono, nuestra dirección.....etc. Hartos de tantas preguntas decidimos revelarnos. Estas fueron nuestras palabras: mirad, ya estamos hartos de tantas preguntas. Sabemos que nosotros tenemos gran parte de la culpa, pero ... ¿Dónde queréis que nos divirtamos si no tenemos ningún local o algo que se le parezca donde lo pasemos bien?

No tenemos mas que el parque del conde y por cuatro gamberros (que no somos nosotros) nos lo cerráis, pues ... ¡Ya me dirás tú! Siento deciros que en Tafalla vamos como el cangrejo, hacia atrás, ya que nuestros padres en su adolescencia tenían:

Y estamos hablando de hace unos  años.

Yo tengo   años. ¿Y a dónde queréis que vaya los sábados y domingos?

A los bares no puedo. En el parque del conde al principio lo pasas bien, pero luego acabas aburriéndote como una ostra por que siempre haces lo mismo. Bueno, espero que estas palabras os sirvan para algo. Ya sabéis: si no queréis que hagamos trastadas y que los tafalleses jóvenes estemos contentos... ¡A trabajar! Buenas tardes y adiós.

Espero que este cuento os sirva de algo.

Jon Biurrun Martínez